Los pobladores de este ejido, que desde su fundación han tenido como principales actividades económicas, el aprovechamiento forestal, la extracción de chicle y la agricultura tradicional por roza-tumba-quema, están convencidos que conservar no es prohibir y que podrán continuar con sus actividades apegados a las normas, reglamentos y leyes aplicables.

 

En este “macizo” forestal existen dos grandes comunidades vegetales: selva mediana subperennifolia y selva baja inundable. Estudios científicos han reportado que en esa área existen aproximadamente 150 especies de árboles, nueve de las cuales están en alguna categoría de riesgo, según la Norma Oficial Mexicana 059-SEMARNAT-2010, y 32 especies de mamíferos y aves; entre éstas se ha registrado la presencia de los 5 felinos de América en peligro de extinción: (Panthera onca: jaguar; Leopardus pardalis: ocelote; Herpailurus yagouaroundi: jaguarondi o leoncillo; Leopardus wiedii: margay o tigrillo y Puma concolor: cougard o puma).

También se han registrado en esta área otras especies en peligro de extinción o amenazadas como el pecarí de labios blancos o jaguilla (Tayassu pecari), el mono aullador o saraguato y mono araña (Alouatta pigra y Ateles geoffroyi), el tapir o danto (Tapirus bairdii) y especies de flora como el guano cum (Cryosophila argentea), helecho de montaña (Zamia loddigesii), jobillo (Astronium graveolens); además de anfibios, reptiles y aves en categorías de protección.

 

Las autoridades ejidales y los ejidatarios, siempre han tenido muy buena disposición para colaborar y permitir la realización de estudios científicos con la academia, es así que desde el año 2001, investigadores de El Colegio de la Frontera Sur (ECOSUR) y de La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), iniciaron diversos trabajos en el ejido, que van desde entender la dinámica de la sucesión secundaria, pasando por la restauración de ecosistemas, hasta la determinación del estado poblacional de especies de fauna, teniendo al Jaguar como indicador de la “salud” del ecosistema.

 

Cabe destacar que en el ejido se desarrollan varios programas gubernamentales con énfasis en el manejo sustentable y estrategias para la mitigación del cambio climático, como: la implementación de una Unidad de Manejo de Vida Silvestre (UMA) registrada como “Sendero interpretativo para observación de flora y fauna”, y el Programa de Pago por Servicios Ambientales Concurrentes (PSA-FC) y por protección a la Biodiversidad (PSA-Biodiversidad) financiados por la CONAFOR.

 

La participación comunitaria constituye un elemento clave para la conservación de la biodiversidad debido a que toma en cuenta el conocimiento ancestral, así como la cosmovisión y necesidades de los poseedores del recurso.

Ha sido ampliamente documentado que, sin la conservación de los procesos ecosistémicos, la calidad de vida de las poblaciones humanas está seriamente comprometida. Los pobladores de este ejido están demostrando la importancia de regresar a los orígenes, volver al paradigma del respeto a la naturaleza para disfrutar de los bienes y servicios que nos ofrece. Los pobladores de Laguna Om, tienen claro que sus selvas son pieza clave en la lucha contra el calentamiento global y la conservación de procesos y servicios ecosistémicos. Las decenas de especies de abejas silvestres, aves y mamíferos que intervienen en este importante proceso son clave para el adecuado funcionamiento de los ecosistemas naturales y agrícolas.

 

En conclusión, Laguna Om es un ejemplo de compromiso ambiental de sus pobladores, así como de la posibilidad de formar vínculos con los académicos, las agencias gubernamentales y la sociedad en general para avanzar en temas prioritarios como la conservación de procesos ecosistémicos que mantienen la vida en el planeta.

 

La implementación de este proyecto de conservación que se localiza en el Paisaje Forestal Maderable y No Maderable, ha sido posible gracias al apoyo del Programa de Pequeñas Donaciones-México (PPD-México) del Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM), a través del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD); a la Dirección de la Reserva de la Biosfera Calakmul; a la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado de Quintana Roo; a la administración del Ejido Laguna Om; a la Sociedad de Producción Rural “El Machich” SPR DE RI; al Honorable Grupo de la Guardia Rural del Ejido Laguna Om y a la iniciativa y disposición de los ejidatarios del Ejido Laguna Om.

 

CONTACTO

Pedro Antonio Macario Mendoza

pmacario@ecosur.mx

Laguna Om, esperanza ante el cambio climático

por Pedro Antonio Macario Mendoza - El Machich SPR de RL

 

Con el presente proyecto se están conservando y manejando de forma sustentable, 35,000 hectáreas de bosque tropical o selva en los paisajes forestales de Quintana Roo. Con la implementación de las propuestas de conservación, vigilancia, protección y manejo del área destinada voluntariamente a la conservación (ADVC), se ha reducido la deforestación en la zona, se protege la biodiversidad, se contribuye a mitigar el cambio climático y con la actividad apícola se genera trabajo y empleo para varios campesinos de la comunidad. 

 

Laguna Om, un ejido forestal con 84,000 hectáreas de tierras que se encuentra en el municipio de Othon P. Blanco, Quintana Roo, y se localiza entre dos grandes reservas de la biosfera: Sian Ka’aan y Calakmul, a partir de mayo del 2019, ha pasado a formar parte del importante programa nacional de “Áreas Destinadas Voluntariamente a la Conservación” (ADVC) de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), confiriéndole un importante papel en la función de “conector biológico” para las poblaciones de flora y fauna de la región, funciones fundamentales para los procesos ecosistémicos y como reservorio de carbono.

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